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17 Jul, 2026

Piedras digitales, las actuales formas de condenar y condicionar

Mariano Páez – Comunicador Social y Docente

Bariloche, Argentina

Quizá recordemos aquel pasaje del Evangelio en el que, estando Jesús en el templo, los escribas y fariseos buscan ponerlo a prueba llevándole a una mujer acusada de adulterio (Jn 8, 1-11). Como primera respuesta, el Maestro se agachó y comenzó a escribir en la tierra. Ante la insistencia de los querellantes, Jesús solo dijo, “el que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra”, y de a uno comenzaron a irse.

En estos días en los que proliferan las acusaciones publicadas en medios de comunicación y redes sociales, quizá este pasaje nos sirva para revisarnos y repensarnos.

Ante ciertos hechos de corrupción, ampliamente difundidos en todas sus formas y para todos los gustos, el dedo suele señalar solo a una de las partes. Pero si podemos concluir que en los tiempos de Jesús, además de haber una mujer adúltera, había otros actores que quedaban en las sombras y fuera de lo publicado, también podemos considerar esta ampliación de mirada ante los hechos de corrupción.

Así, podríamos revisar bajo esta perspectiva cada escrache público, cada información que nos llega o que buscamos. Por supuesto, no se trata de desconocer el pecado (Jesús le dijo a la mujer, “Vete, y en adelante no peques más”): se trata de ir a lo profundo, de indagar en las causas, en las responsabilidades, en las intenciones que no siempre son las que se dicen. Se trata de salir de nuestras burbujas -esas que tan bien conoce el algoritmo-, pero también comprender que hay quienes tienen las herramientas necesarias para sumergirnos en alguna de esas burbujas y desde allí manipularnos, condicionarnos y hacernos dudar.

Palantir Technologies, una empresa fundada en 2003 por Peter Thiel, una de las personas más ricas del mundo, viene creciendo en función del desarrollo del algoritmo y su capacidad de incidir en nuestras subjetividades. Thiel ha publicado ensayos y ha brindado conferencias donde delinea su pensamiento político. En 2009 publicó “La educación de un libertario”, donde planteó la siguiente idea: “Ya no creo que la libertad y la democracia sean compatibles”. Un año más tarde, profundizando en la misma línea de pensamiento, declaró: “la tecnología permite cambiar el mundo sin tener que convencer gente que nunca va a estar de acuerdo”.

A la vez, somos testigos de alianzas que involucran otros nombres públicos y que persiguen estas mismas intenciones. Tal es el vínculo entre gestión pública y actividad privada que se refleja en la relación entre Trump, presidente de los EE.UU. y Elon Musk, otro magnate tecnológico. En este caso, las empresas de la Big Tech lograron deshacerse de toda supervisión estatal, al mismo tiempo que consiguieron acceso ilimitado a los datos no clasificados de todas las agencias gubernamentales estadounidenses, con lo que los tecno magnates ejercen con su potencia algorítmica el control político de funcionarios y actos gubernamentales. Esto es: están libres de ser vigilados, pero vigilan.

Ante este cuadro de situación, debemos reflexionar y decidir desde dónde nos pararemos para analizar nuestra realidad y cuidar un sistema de organización social que, aun con sus imperfecciones, nos sigue dando el poder de elegir a quienes queremos en la administración del Estado.

Retornemos a nuestra parábola. Todo lo que allí ocurre es cierto, tan cierto como que cada quién tiene un interés en la resolución de la situación. Los escribas y fariseos quieren vigilar y castigar; la mujer, desde el silencio, queda en el centro, sin poder defenderse, sin poder acusar y a merced de leyes que sólo la condenan a ella y que se han ido forjando para que así sea; y Jesús, escribe en la tierra, publica, sale de la pereza de la burbuja, de la comodidad de acercarse a los poderosos de su tiempo y pone en el centro las contradicciones, la vida y el cuidado.

Quizá no debemos obsesionarnos tanto con lo publicado en medios o redes, ni con el algoritmo y su conocimiento de lo que nos mueve, nos sensibiliza, nos enoja, nos alegra… sino más bien comprometernos a seguir mirándonos a los ojos, como lo hacía Jesús, pasando por el filtro de nuestra realidad cotidiana, humana, contradictoria, los mensajes que recibimos y seguiremos recibiendo cada vez más y con diversas intenciones (como este que están leyendo).

Optemos porque sea nuestra razón y sensibilidad, nuestras conversaciones cara a cara, lo que nos lleve a tomar decisiones y a realizar las acciones necesarias para construir el Reino y su Justicia; ese horizonte, que aun en nuestras pequeñas diferencias, nos impulsa y esperanza.

Fuentes consultadas y lecturas recomendadas:

https://www.pagina12.com.ar/836790-tecnofeudalismo-la-era-de-la-servidumbredigital

https://www.eldestapeweb.com/politica/thiel-en-argentina-que-piensa-y-que-planea-el-dueno-de-palantir-que-se-reunira-con-milei-2026423103234

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